Un ratón adulto puede colarse en una vivienda por un hueco de apenas 6 milímetros, más o menos el grosor de un lápiz. Lo explicaba hace unos días Alberto Aguado, de Saniterpen, en una entrevista en La Vanguardia. Es uno de los datos que más sorprende a los clientes, y también la clave para entender por qué muchas infestaciones vuelven aunque se pongan cebos: si no se cierran las entradas, los roedores siguen llegando.
En este artículo repasamos por dónde entran, cómo detectar que ya están dentro y qué puedes hacer tú mismo para impedirlo, sobre todo ahora en otoño, cuando el frío empuja a ratas y ratones a buscar refugio en casas, garajes y trasteros.
La regla del lápiz: si cabe un lápiz, cabe un ratón
El ratón doméstico tiene un cuerpo muy flexible y lo que realmente limita su paso es el tamaño de la cabeza. Por eso un hueco que a simple vista parece insignificante es una puerta abierta. En el caso de la rata, el umbral es algo mayor (en torno a uno o dos centímetros), pero el principio es el mismo.
Un truco práctico para revisar tu casa: si puedes meter un lápiz por una rendija, considérala una entrada.
Por dónde entran los ratones en una vivienda
- Pasos de tuberías y cables: el hueco alrededor de desagües, tomas de agua, gas o aire acondicionado, especialmente bajo el fregadero y detrás de los electrodomésticos.
- Bajo las puertas: puertas de calle, de garaje o de trastero con una holgura de más de medio centímetro.
- Cajones de persiana y huecos en carpinterías antiguas.
- Rejillas de ventilación sin malla o con la malla rota.
- Grietas en fachadas, muros y soleras, sobre todo en plantas bajas, sótanos y garajes.
- Arquetas y desagües sin tapa o con la rejilla suelta, una vía habitual para la rata de alcantarilla.
Señales de que ya tienes ratones en casa
- Excrementos pequeños y oscuros, parecidos a granos de arroz, en cajones, despensas o detrás de electrodomésticos.
- Roeduras en envases, cables, rodapiés o puertas.
- Ruidos de noche en falsos techos, tabiques o cámaras.
- Manchas oscuras de grasa en los recorridos que usan junto a las paredes.
- Olor fuerte y persistente a orina en zonas cerradas.
Cómo sellar las entradas (y qué materiales no sirven)
Los roedores roen para abrirse paso, así que el material importa tanto como el sellado:
- Lana de acero o malla metálica rellenando el hueco, rematada con mortero o un sellador para fijarla.
- Malla galvanizada de luz inferior a 6 mm en rejillas de ventilación y respiraderos.
- Burletes o cepillos metálicos en la parte inferior de puertas de calle, garaje y trastero.
- Escudos o tapajuntas metálicos alrededor de tuberías que atraviesan muros.
Evita usar solo espuma de poliuretano, silicona o cinta: los ratones las atraviesan en poco tiempo. Sirven como remate, pero no como barrera.
Lista rápida de revisión antes del invierno
- Revisa con una linterna los huecos de tuberías bajo fregadero y lavadora.
- Comprueba la holgura bajo las puertas exteriores, de garaje y trastero.
- Asegura que todas las rejillas de ventilación tienen malla intacta.
- Guarda los alimentos y el pienso de mascotas en recipientes cerrados.
- Retira cartones, leña y trastos acumulados junto a muros y en trasteros.
Quita lo que les atrae: comida, agua y refugio
Sellar es la primera barrera, pero conviene no ponérselo fácil si consiguen entrar: alimentos en recipientes herméticos, basura bien cerrada, ninguna fuga de agua y el mínimo de acumulaciones de cajas o trastos donde puedan anidar. En comunidades de propietarios, el cuarto de basuras, los garajes y los sótanos son los puntos críticos; lo explicamos con detalle en ratas y ratones en comunidades de propietarios.
¿Y los venenos? Por qué no basta con poner cebos
Colocar raticida sin un diagnóstico previo suele dar un alivio temporal: se eliminan algunos ejemplares, pero si las entradas siguen abiertas, llegan otros. Además, un cebo mal colocado supone un riesgo para niños y mascotas, y un roedor que muere en una cámara o falso techo puede generar olores e insectos.
En Saniterpen trabajamos según la norma UNE-EN 16636 de servicios de gestión de plagas: primero diagnóstico (por dónde entran, cuántos son, qué les atrae), después medidas de exclusión y limpieza, y solo cuando es necesario, cebos en portacebos de seguridad cerrados y controlados, con seguimiento hasta verificar que el problema está resuelto.
Cuándo llamar a un profesional
- Si ves ratones o ratas de día: suele indicar una población numerosa.
- Si los excrementos o roeduras aparecen en varias estancias o plantas.
- Si el problema vuelve después de haber puesto trampas o cebos.
- Si afecta a zonas comunes de un edificio, un local con alimentos o un negocio.
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Artículo elaborado por Alberto Aguado, de Saniterpen.
